
Nuestros amigos de Toulouse nos llevaron a un mercado donde vendían ocas directamente los productores, y foie del bueno bueno. Compramos una oca cada uno, y van a degustarlo en Navidad. A mí me darán leche, ya verás. Protestaré enérgicamente. ¡Quiero pato, leñe! Estos ya se están poniendo finos con el mi-cuit y palabras raras que no entiendo.
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