miércoles, 24 de noviembre de 2010

Cine de barrio

Mi barrio es de película. Me pasean arriba y abajo, venga a hacer kilómetros para que duerma, y he sacado un par de conclusiones: sus calles son pelis que yo nunca he visto, y además me resulta muy confuso.
"Mi tío": pero si tengo tres, y no sé a cuál se refieren, además ese "tío" no puede ser de todo el mundo, no?. "La prima Angélica": esa aún no me la han presentado. ¿Tengo una prima Angélica?, ¿Qué es un sello, y por qué hay siete? ¿irá muy lejos esa carta? ¿por qué no utilizan el email?
Además, en el patio de una casa por la que pasé, había unos tubos que me dieron mucho miedo (en la foto salgo durmiendo para disimular mi estupor, pero estaba aterrado de verdad).
En mi barrio, hace tanto viento, que a veces mamá lucha para mantener el control del carrito, y yo me despierto cuando se levanta sola la tapa. Curioso mi barrio. Está lleno de otros bebés que también son transportados en carrito contra el viento, cual velero bergantín. Cuando nos cruzamos los bebés cruzamos miradas y pensamientos: ¡pero qué barrio más raro!


















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