Estaba muy preocupado por cómo irían los proyectos que habíamos dejado a medias, cuando me decidí a salir al mundo exterior, así que he vuelto al curro con mamá. Al fin y al cabo, yo también había estado en todas esas reuniones y proyectos durante meses. A veces, pataleaba fuerte para mostrar mi desacuerdo y hacerme oír. Entonces, la tripota de mamá se movía tanto que todos se reían. Ya me he puesto al día de todo.Mamá me deja teclear pero el otro día la lié, y con unos comandos para todos desconocidos, conseguí darle la vuelta a la pantalla en un periquete. Hubo que llamar a la UVI informática (papá) para arreglar el desaguisado.
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