Mi historia con los móviles es de pura pasión. Los adoro. Empiezan a pensar que voy a ser un broker de mayor.
En esta ocasión, me adueñé del móvil de papá y empecé a pasear por la habitación del hospital (el penúltimo) arriba y abajo. ¡Tráeme un cargamento de pañales! ¡Y de papillas de galleta!
lunes, 29 de agosto de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario